
Cómo manejar las fluctuaciones de temperatura en los hornos de convección por infrarrojos
Si en su taller hace frío un día y calor al siguiente, la precisión del proceso de cocción se ve afectada. En un horno de convección de acero inoxidable, esas fluctuaciones de temperatura externas interfieren con el calor interno del horno. De repente, los ciclos de curado o secado ya no son consistentes, y ahí comienzan los problemas.
Para solucionar esto, combinamos el calentamiento por infrarrojos con un sistema de compensación que reacciona en tiempo real.
Cómo realmente ayuda el calentamiento por infrarrojos
La mayoría de los hornos utilizan bobinas resistivas para calentar el aire. Pero el calentamiento por infrarrojos es diferente: utiliza radiación para transmitir energía. Conectamos estos calentadores a controladores PID de alta velocidad y sensores. La clave está en que no solo monitorizamos la temperatura del aire, sino también la temperatura del objeto que estamos tratando de calentar.
Si la temperatura ambiente disminuye, el sistema detecta esa disminución casi de inmediato. Aumenta entonces la potencia de las lámparas de infrarrojos en cuestión de milisegundos. Es muy rápido. Y eso significa que el horno mantiene su temperatura estable, sin importar lo que pase fuera del horno.
El problema con el acero inoxidable
Utilizamos acero inoxidable para el chasis del horno, ya que no se corroe y puede soportar bien el calor. Pero hay un problema: el acero inoxidable tiene una masa térmica considerable. Esto puede causar retrasos en la transferencia de calor.
Los calentadores por infrarrojos evitan ese retraso. Dado que la energía llega directamente al objetivo, no hay necesidad de esperar a que todo el chasis del horno se caliente antes de alcanzar la temperatura deseada.
Algunas cosas a tener en cuenta
Para que esto funcione bien, no se pueden descuidar los sistemas de retroalimentación. Si se utilizan sensores baratos y lentos, la temperatura seguirá fluctuando, sin llegar nunca al valor ideal. Es necesario utilizar termopares o pirómetros de rápida respuesta para mantener todo estable.
Un último consejo: las lámparas de infrarrojos de alta potencia consumen mucha energía. Asegúrese de que sus cables puedan soportar la corriente inicial cuando el sistema se enciende. Nadie quiere que el interruptor se apague en medio de un proyecto.