
Mantener los baños calientes sin cegar a nadie
Cuando diseñamos calentadores de baño de tipo infrarrojo, intentamos resolver un problema bastante simple, pero molesto: ¿cómo se puede obtener calor inmediato y agradable en una habitación llena de vapor, sin que la persona que está bajo la lámpara sienta como si estuviera mirando directamente al sol?
Esto es importante, especialmente si hay bebés o niños pequeños en la casa. Sus ojos son mucho más sensibles que los nuestros. Por eso, para nosotros, la forma en que se ve la luz es tan importante como el calor que se genera.
El truco con la luz
Las lámparas IR estándar son cegadoras. Emiten una luz blanca muy intensa que puede dañar las retinas. Nadie quiere eso mientras intenta relajarse en la bañera.
Para solucionarlo, utilizamos recubrimientos especiales en el cristal de cuarzo. Es como un par de gafas de sol para la bombilla: bloquean la luz visible, pero permiten que el calor infrarrojo pase fácilmente. El resultado es un brillo suave y cálido. Seguimos obteniendo todo el calor necesario, pero nuestros ojos no tienen que entrecerrarse.
Cómo funciona realmente
Dentro del tubo, hay un filamento de tungsteno sumergido en gas halógeno. El halógeno es clave, ya que evita que el filamento se desgaste demasiado rápido, lo que permite que la lámpara dure más tiempo.
Pero como se trata de un baño, debemos asegurarnos de que los sellos sean perfectos. El vapor es el enemigo aquí. Si la humedad llega a los contactos eléctricos, la lámpara se apagará mucho antes de tiempo. Nos aseguramos de que la carcasa esté bien cerrada, para que el vapor quede donde debe estar: en el aire, no en los componentes electrónicos.
Algunas cosas a tener en cuenta
Aquí está el compromiso: al filtrar la luz brillante, perdemos un poco de la energía total. No es mucho, pero podrías notarlo.
Si el calor no parece lo suficientemente intenso, puedes aumentar la potencia de la lámpara o colocarla un poco más abajo. Un consejo rápido: utiliza reflectores de aluminio pulido. De lo contrario, aproximadamente el 30% del calor se desperdicia, calentando el techo en lugar de tu piel. Quieres que ese calor llegue a tu piel, no a la pintura del techo.